
En 1405 el infante Fernando de Antequera escribió una carta al concejo de Cuéllar nombrando a Juan González como juez árbitro en el pleito con Traspinedo, a la vez que enmendaba otra carta suya para que se repartieran 6.000 maravedís para los gastos del pleito y dando licencia para que se repartieran entre los vecinos los 3.025 maravedís de los festejos que se hicieron con motivo del nacimiento del príncipe Juan. Este es uno de los documentos más antiguos que se conservan con referencias a los festejos con toros en Cuéllar. La mayoría de ellos se custodian en un archivo que es tres en uno.
El Castillo-Palacio de los Duques de Alburquerque de Cuéllar alberga el Archivo de la Casa Ducal de Alburquerque, el Archivo Histórico Municipal y el Archivo de la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar, y en ese lugar las Fiestas de los Encierros de Cuéllar tienen un lugar preeminente. «Hay muchísimos documentos. Quizás documentos tan antiguos como la carta del infante Fernando de Antequera tenemos menos, pero desde el siglo XVI en adelante los libros de acuerdos nos hablan de las fiestas. Es que a los cuellaranos les gustaban los toros desde siempre», subraya la directora de esos archivos, Lucía Velasco.